Mi canción que nace del fracaso, es sólo una piel sobre la piel, algo que se besa y sabe amargo, es mi boca seca y nada que beber.
Yo buscaba el cielo en tu mirada y nunca sabré lo que encontraste tú. Que te traigan flores las mañanas, ojala que no pases noches sin dormir, que el sueño se pose en tus pestañas y uno de esos sueños, que me sueñe a mi...
Mi corazón es de cristal, no guarda nada que no veas. Pobre corazón, que no sabe que decir, si te vas por lo que soy o por lo que nunca fuí.
Hay caminos que hay que andar descalzos, ya no te preocupes más por mi, siempre me entra arena en los zapatos. Si te cabe el cielo en un abrazo, siempre habrá una estrella para ti, si catorce vidas son dos gatos, aún queda mucho por vivir.
Esta vez me quedo aquí...
No hay comentarios:
Publicar un comentario